martes, 4 de diciembre de 2012

La fidelidad.

Bueno, muchas son las veces que he intentado explicar el por qué soy una mujer fiel y mucha la gente que no se entera. Para empezar, yo no sé qué espera la gente cuando tiene pareja, no lo entiendo.

Veréis, cuando yo tengo pareja resulta que, curiosidades de la vida, estoy con esa persona porque quiero tener "algo" con él, construir algo, un futuro juntos, una vida. Soy perfectamente consciente de que a estas alturas de la vida una pareja puede durar un fin de semana o un año o cinco o veinte o lo que dura un caramelo en la puerta del colegio pero eso no significa que si tengo una relación con una persona, no me la tome en serio. Cuando tengo pareja quiero que hagamos cosas juntos, pensar que tenemos futuro.
Cuando me gusta, cuando quiero a alguien, soy incapaz de imaginarme un futuro sin esa persona. Por supuesto, nada garantiza que, en el futuro, esa persona vaya a seguir a tu lado pero qué gracia tiene vivir con miedo. Yo disfruto imaginando que esa persona estará a mi lado dentro de un año, de dos, de tres, disfruto pensando que, a lo mejor, algún día me pide que me vaya a vivir con él, por ejemplo. Para qué tenemos pareja si no es para vivir la vida juntos, para querer y dejarse ser querido (algo que a veces cuesta), para confiar el uno en el otro, para apoyarse por las cosas malas y alegrarse por las buenas, etc. Desde luego para lo que yo no tengo pareja es para acostarme con otros.

Es verdad que soy un bicho raro en muchos aspectos, puede que en este, concretamente, lo sea también pero cuando estoy con alguien que me gusta no tengo ojos para nadie más, es decir, no es que le tenga como a un dios, para nada, simplemente es que estoy contenta con esa persona, porque si me gusta el físico de una persona no tengo que fijarme en el físico de los demás. Ciega no estoy, puedo ver si alguien es guapo o "está bueno" (o lo que yo considero como tal) pero la cuestión es que yo no me fijo en los otros, si alguien me pregunta puedo opinar perfectamente pero no les veo "sexualmente atractivos".
Es decir, no es que yo no ponga los cuernos porque "hay que me pilla y con lo bien que estoy se lía parda" o "está to bueno el otro pero buhhh es que como me piiiilleeee" ni cosas así. Lo único que pasa es que si yo estoy con alguien pues estoy con alguien; porque cuando alguien me gusta o le quiero es cuestión del corazón y no sé vosotros pero yo a mi corazón siempre le escucho, así que no es una cuestión de "quiero y no puedo" es una cuestión de "aunque pueda no quiero", nunca he necesitado a nadie más mas que a la persona que tenía a mi lado. Es verdad que me he equivocado muchas veces de persona con la que querer formar una pareja real y tal y que cuando te engañan te arrepientes de no haberle puesto los cuernos tú a él, de no haber sido tu la mala y de ser tú la que lo pase mal y siempre te dices que al próximo le joderás vivo y le pondrás todos los cuernos que puedas sin importarte lo más mínimo pero la cuestión es que a la próxima pareja que tengas eres incapaz de hacerle eso porque le  quieres, porque te gusta y porque no hay otro tío para ti. O al menos eso es lo que suele pasarme, claro que también resulta que nunca se quiere ni te gusta nadie de la misma forma siempre, el sentimiento puede ser el mismo pero la intensidad no. Aunque yo soy muy tonta, a mí me gusta guiarme más por el corazón que por la cabeza, quizás porque así me sienta más viva, aunque también el corazón juega malas pasadas.